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KINESTUBE CINE

  • Spielberg y la Revelación Inminente: El Regreso Magistral al Misterio Extraterrestre

    enero 7th, 2026

    Steven Spielberg ha regresado al terreno que mejor domina: la ciencia ficción cargada de misterio y emoción humana, ese espacio donde lo extraordinario irrumpe en lo cotidiano para cuestionar nuestra soledad cósmica. El día de la revelación, conocida en inglés como Disclosure Day, llega a los cines el 12 de junio de 2026 con la promesa de revivir la magia de sus clásicos sobre lo extraterrestre, pero adaptada a una era de conspiraciones virales y desinformación global. El teaser lanzado el 15 de diciembre de 2025 ha encendido las redes y los foros especializados, dejando un rastro de especulaciones que solo aumenta la expectación por esta historia original del director, concebida como un evento pivotal en su filmografía tardía.​​

    El proyecto nace directamente de una idea propia de Spielberg, quien tras el intimismo reflexivo y autobiográfico de Los Fabelman en 2022 –su exploración personal del cine como salvavidas–, anhela de nuevo el pulso acelerado del cosmos y lo desconocido, ese territorio que lo catapultó a la fama en los setenta. El rodaje se completó en tiempo récord, entre febrero y mayo de 2025, en localizaciones estratégicas como Nueva Jersey, Nueva York, Atlanta y Huntington, lugares que capturan la esencia de una América profunda, polvorienta y creíble, donde las tormentas no son solo meteorológicas sino portales a lo inexplicable. Bajo el título provisional Non-View, que sugería la negación de lo visible, las cámaras rodaron escenas de alta tensión con efectos visuales ambiciosos pero siempre al servicio de la emoción humana. David Koepp, el guionista maestro detrás de Jurassic Park o La guerra de los mundos, da forma a un relato sobre un «día de revelación» global: gobiernos de todo el mundo confiesan contactos alienígenas ocultos durante décadas, y una meteoróloga interpretada por Emily Blunt se ve atrapada en el ojo del huracán, observando fenómenos que desafían la física conocida. Josh O’Connor da vida a un denunciante atormentado por secretos clasificados, mientras Colin Firth, Eve Hewson y Colman Domingo aportan capas de profundidad emocional y moral a este elenco estelar, seleccionado con el ojo infalible del director para equilibrar vulnerabilidad y carisma.​​

    Génesis Creativa y Producción Intensa

    Spielberg concibió esta cinta como un retorno consciente a sus raíces cinematográficas, evocando la pura maravilla de Encuentros en la tercera fase y la ternura inolvidable de E.T., pero filtrada a través de un lente contemporáneo que incorpora las ansiedades de nuestra época digital. La trama se centra en ese «día de revelación» donde documentos desclasificados, grabaciones borrosas y fenómenos inexplicables sacuden las estructuras de poder mundial, forzando a la humanidad a confrontar su insignificancia. Emily Blunt, como la protagonista en Kansas City, observa tormentas que no son de este mundo –nubes fracturadas por luces imposibles–, mientras Josh O’Connor lucha por sacar la verdad a la luz, enfrentando burócratas y sus propios demonios internos. El director, siempre fiel a sus principios narrativos, equilibra efectos visuales ambiciosos –naves etéreas y entidades sugeridas más que mostradas– con momentos íntimos de conexión humana, todo rodado en formato IMAX para maximizar la inmersión sensorial en salas. John Williams firma su trigésima banda sonora para Spielberg, un hito en su legendaria asociación: crescendos orquestales que se funden con pulsos electrónicos modernos, prometiendo erizar la piel como en sus mejores trabajos, desde las notas juguetonas de E.T. hasta los lamentos apocalípticos de La guerra de los mundos.​​

    Durante la producción, surgieron anécdotas que alimentaron el mito alrededor del proyecto: rumores persistentes de avistamientos extraños cerca de los sets en Atlanta, que el equipo de marketing usó hábilmente para teasers sutiles en redes sociales, generando buzz orgánico sin revelar spoilers. El presupuesto, estimado en torno a los 150 millones de dólares, refleja la filosofía spielbergiana de priorizar la narrativa sólida sobre la espectacularidad vacía o los excesos CGI de blockbusters contemporáneos; cada dólar se invierte en actuaciones matizadas y atmósferas palpables. Universal Pictures, consciente del potencial taquillero, impulsa una campaña global masiva desde meses antes del estreno, con proyecciones especiales en festivales y activaciones inmersivas en ciudades clave, posicionando la película como una de las taquilleras inevitables del año, capaz de rivalizar con secuelas de superhéroes en un panorama saturado de franquicias.

    El Poder del Teaser y su Eco Viral

    El tráiler oficial, disponible en versiones inglesa y española, dura apenas minuto y medio, pero condensa un enigma irresistible que ha paralizado internet: abre con un ojo humano dilatado en primer plano, capturando el terror primordial de lo visto por primera vez, seguido de una voz en off grave que susurra «Disclosure Day» mientras cortes rápidos muestran papeles clasificados amarillentos, siluetas de ovnis rasgando cielos nocturnos y Emily Blunt gritando ante un horizonte fracturado por fuerzas invisibles. Un pulso rítmico subyacente acelera como un corazón desbocado, construyendo tensión sin diálogos extensos ni revelaciones prematuras; es puro Spielberg, maestro en sugerir más de lo que muestra. En su versión española, El Día de la Revelación adapta el tono con subtítulos poéticos y evocadores, logrando decenas de millones de visualizaciones en las primeras horas, impulsado por algoritmos de YouTube y shares masivos en TikTok.​​

    Medios especializados como Rolling Stone y Sensacine lo celebran unánimemente como el gran regreso de Spielberg al sci-fi puro, comparándolo con Señales de Shyamalan por su paranoia conspirativa o Arrival por su introspección lingüística, pero con el sello emocional único del director. TikTok y Reddit estallan en oleadas de teorías: ¿alude la cinta a conspiraciones reales desclasificadas en la era post-Trump, con su gobierno reelegido en 2024 avivando debates sobre ovnis? El impacto es inmediato y exponencial, con hashtags como #DisclosureDay escalando a tendencias globales y foros diseccionando cada fotograma frame por frame, desde la textura granulada de los documentos hasta las sombras ambiguas en el cielo. Spielberg, el eterno showman, sabe perfectamente que el silencio previo y el misterio controlado multiplican el estallido emocional en las salas de cine, convirtiendo el hype en un evento cultural por sí solo.

    Reparto Estelar y Temas Profundos

    Emily Blunt encarna a la heroína reluctant con maestría, una profesional del tiempo de Kansas City poseída por visiones que desafían toda lógica científica, transformándola de observadora pasiva en catalizadora del caos. Josh O’Connor, fresco de su aclamado rol en La zona de interés, aporta una vulnerabilidad cruda al whistleblower que arriesga familia y reputación por exponer la verdad. Colin Firth y Eve Hewson tejen subtramas familiares cargadas de conflicto intergeneracional, mientras Colman Domingo inyecta carisma magnético y dilemas morales que enriquecen el tapiz humano. Es un ensemble perfecto, ensamblado con precisión quirúrgica, para explorar temas profundos como la desinformación rampante en redes sociales, la frágil fe en la ciencia ante lo irracional y la capacidad humana para unirse ante lo ajeno y vasto.​​

    La cinta cuestiona con sutileza nuestra era de smartphones perpetuos y fake news virales, preguntando qué pasaría si la verdad extraterrestre irrumpiera abruptamente en lives de Instagram y notificaciones push, forzando una reevaluación colectiva de la realidad. Es profundamente personal para fans devotos. Spielberg nos enseña, una vez más, a mirar arriba con esperanza renovada, recordándonos que el cine no solo entretiene, sino que expande horizontes emocionales.

    Hacia el Estreno: Legado y Expectativas

    Con estreno en formato IMAX el 12 de junio de 2026, El día de la revelación apunta a superar los mil millones en taquilla mundial, impulsada por campañas inmersivas que incluyen pop-ups interactivos en Times Square y proyecciones nocturnas bajo estrellas reales, además de rumores persistentes de candidaturas a los Oscars, especialmente para la partitura de Williams. Críticos anticipan un hito en la filmografía post-2000 de Spielberg, un puente magistral entre lo clásico analógico y lo moderno digital, revitalizando un género adormecido por fórmulas repetitivas. Para un bloguero apasionado por el cine en toda su dimensión, esta es la cita ineludible de 2026: un recordatorio vibrante de por qué el séptimo arte aún tiene el poder de emocionar, unir y transformar.

    El Legado Extraterrestre de Spielberg: De la Maravilla al Terror

    Spielberg ha explorado los extraterrestres en varias obras maestras que no solo definieron el género sci-fi, sino que moldearon la imaginación colectiva sobre el contacto alienígena. Encuentros en la tercera fase (1977) revolucionó el cine con su comunicación lumínica hipnótica y profundamente humana, presentando aliens no como invasores, sino como seres benignos que despiertan anhelos de trascendencia en personajes corrientes. E.T., el extraterrestre (1982) elevó la fórmula al convertir un ser perdido y frágil en un icono eterno de amistad infantil y pérdida, con su «teléfono a casa» convirtiéndose en grito universal de nostalgia y taquilla legendaria que superó los 700 millones. La guerra de los mundos (2005), su ambicioso remake de la novela de H.G. Wells protagonizado por Tom Cruise, invirtió radicalmente la perspectiva con invasores destructivos y tripods imparables, capturando un caos apocalíptico moderno donde la supervivencia familiar prevalece sobre la heroísmo individual. Cada una de estas películas evoluciona su visión única: de la pura maravilla infantil a un terror existencial adulto, siempre centrada en lo emocional y lo relatable, sentando las bases para que El día de la revelación complete este ciclo con un enfoque conspirativo y esperanzador propio de nuestra era hiperconectada.

    ​​Paco Encinar

  • Michael: la historia no contada del rey del pop que dividirá al mundo

    noviembre 8th, 2025

    Michael Jackson, una leyenda que trascendió la música y la cultura pop, vuelve a la pantalla grande con un biopic anunciado para estrenarse en abril de 2026. La película, titulada simplemente «Michael», está dirigida por Antoine Fuqua y promete un recorrido cinematográfico por la vida personal y profesional del Rey del Pop, desde sus primeros días con los Jackson 5 hasta la cúspide de su estrellato mundial. Sin embargo, el camino hacia este estreno estuvo plagado de controversias, revisiones y polémicas que reflejan la complejidad del propio personaje que retrata.

    La decisión de contar esta historia recayó en el guionista John Logan, conocido por su enfoque minucioso y dramático en biopics anteriores, y la producción está en manos de Graham King, cuya experiencia en el género incluye galardones Oscar. La película es protagonizada por Jaafar Jackson, sobrino de Michael y miembro de la familia Jackson, quien se transforma físicamente para asumir un papel que demanda tanto carisma como respeto por el ícono musical. El elenco se completa con Colman Domingo como Joe Jackson, Nia Long en el papel de Katherine Jackson y Miles Teller interpretando a John Branca, el abogado y mánager clave en la carrera de Michael.

    Desde el inicio de su desarrollo, la producción enfrentó varios obstáculos. Retrasos derivados de la huelga de actores en 2023 postergaron el inicio de la filmación hasta enero de 2024, que se extendió hasta mayo del mismo año. Posteriormente, problemas legales surgieron debido a que el guion inicial incluía representaciones de casos delicados, particularmente el relacionado con la acusación de abuso sexual de Jordan Chandler en 1993. Esta inclusión infringía un acuerdo legal que prohibía dramatizar esos hechos, obligando a la producción a realizar regrabaciones significativas y editar partes cruciales de la historia. Este proceso retrasó aún más el estreno previsto inicialmente para 2025, posponiéndolo a abril de 2026.

    El biopic no rehúye la ambición de mostrar más de 30 canciones icónicas y recrear actuaciones memorables, incluyendo el emblemático «Thriller» y movimientos legendarios como el Moonwalk. Sin embargo, la narrativa ha sido criticada por algunos por ofrecer una visión demasiado positiva, dejando de lado aspectos más oscuros y controversias que marcaron la vida de Michael, particularmente las acusaciones de abuso sexual que, aunque fueron juzgadas y desestimadas en tribunales, siguen siendo foco de debate público. Dan Reed, director del documental «Leaving Neverland» que expone estas acusaciones, calificó la película de «insincera» en su tratamiento de estas complejidades.

    Por otro lado, familiares como París Jackson han expresado su desaprobación, afirmando que la película contiene «mentiras» y representa una versión distorsionada del hombre que fue su padre. La atención de la película se centra en gran medida en la música, la creatividad y el impacto cultural de Michael, mientras que la representación de sus problemas personales y legales aparece suavizada o ausente. Esta decisión ha generado una mezcla de expectativas, curiosidad y rechazo, reflejando la misma dualidad en la que vivió el artista.

    El lanzamiento del tráiler ha sido un evento notable, acumulando más de 30 millones de visualizaciones en sus primeras horas en línea. Muestra a Jaafar Jackson en el estudio de grabación, junto a figuras clave como el productor Quincy Jones, y escenas que evocan tanto la energía de los espectáculos en vivo como la intimidad de la vida familiar. La película intenta balancear el homenaje musical con el drama personal, buscando atraer tanto a los fans del artista como a un público general interesado en su historia.

    Este biopic tiene la tarea monumental de capturar la esencia de un personaje tan complejo como fascinante: un genio artístico, una figura pública mundialmente conocida y un hombre que enfrentó acusaciones serias mientras mantenía un legado imborrable en la música y la cultura. Antoine Fuqua y su equipo han apostado por un enfoque que muestra la vida de Michael Jackson como un drama humano, lleno de brillo y sombras, con la precisión de un relato que pretende ser a la vez respetuoso y revelador.

    El estreno de «Michael» abrirá, sin duda, una nueva ventana para debatir y reevaluar la figura del Rey del Pop, más allá de las noticias sensacionalistas y la polémica. Será interesante ver cómo esta producción encuentra su lugar en la vasta narrativa sobre Michael Jackson, un hombre cuya vida sigue envolviendo admiración y controversia por igual.

    Paco Encinar

  • Omayra Sánchez y el legado inolvidable de Informe Semanal

    noviembre 7th, 2025

    En la memoria colectiva del periodismo español, pocos relatos han dejado una huella tan profunda como el reportaje sobre Omayra Sánchez emitido por Informe Semanal en 1985. Esta crónica no solo documentó uno de los peores desastres naturales de Colombia, la tragedia de Armero, sino que también marcó un antes y un después en la forma de abordar la narración periodística de tragedias humanas. Este es un testimonio que atraviesa generaciones, una historia que sigue estudiándose en facultades de comunicación y que representa un compromiso ético y profesional con la verdad y la dignidad.

    La tragedia de Armero: contexto y magnitud

    El 13 de noviembre de 1985, el volcán Nevado del Ruiz, situado en el oeste de Colombia, despertó violentamente después de una larga fase de actividad moderada. La erupción provocó una gigantesca avalancha de lodo y escombros que sepultó el pueblo de Armero, dejando unos 23,000 muertos, decenas de miles de desplazados y una tragedia irreversible. En medio de esta devastación, surgió la historia desgarradora de una niña de 13 años llamada Omayra Sánchez.

    Omayra quedó atrapada bajo los escombros de su propia casa, con el agua al cuello, durante más de 70 horas. A pesar de la desesperada situación, mostró una dignidad y serenidad conmovedoras, mientras esperaba algún tipo de rescate que finalmente no pudo llegar a tiempo. Su agonía fue grabada por el equipo de RTVE, formado por la periodista Ana Cristina Navarro y el cámara Evaristo Canete, quienes tuvieron el reto ético y humano de contar una historia tan dolorosa sin caer en el sensacionalismo.

    Informe Semanal: un periodismo riguroso y ético

    El reportaje de Informe Semanal no se limitó a mostrar el drama en imágenes. Capturó la esencia de una tragedia humana, proyectando la impotencia de un sistema que no pudo salvar a Omayra y, en un sentido más amplio, la fragilidad de la vida frente a la naturaleza. Fue un ejercicio de respeto profundo hacia la víctima y su familia, a la vez que un llamamiento a la responsabilidad, la prevención y la conciencia social.

    Este trabajo audiovisual no solo emocionó sino que abrió un debate necesario sobre los límites del periodismo gráfico y el valor que debe tener la información en situaciones límites. La valentía y el profesionalismo del equipo, consciente de la sensibilidad del momento, creó un modelo de cobertura que hoy sigue siendo referencia.

    Repercusiones y enseñanza para la comunicación

    Decenas de años después, el reportaje sigue vigentes en facultades de periodismo de España y Latinoamérica, donde se estudia como un caso emblemático de ética, profundidad y rigor informativo. La historia de Omayra y su cobertura invitan a los futuros periodistas a reflexionar sobre la importancia de la verdad, la humildad y el respeto al contar historias humanas. Además, el impacto psicológico y emocional que genera la exposición directa al sufrimiento real refuerza la necesidad de una práctica periodística consciente y responsable.

    No es casualidad que figuras públicas, como la Reina Letizia, hayan reconocido la influencia definitiva que tuvo este relato audiovisual en su juventud, destacando el valor del periodismo serio y comprometido como pilar fundamental para la sociedad.

    La memoria como compromiso

    En memoria de Omayra, Informe Semanal no solo mantiene viva una historia trágica, sino que sostiene la idea de que el periodismo debe ser siempre un ejercicio humano que dignifique las experiencias y sirva para construir una sociedad más consciente y justa. La cobertura de esta tragedia enseña que informar es mucho más que contar hechos; es garantizar que cada vida y cada voz sean escuchadas y respetadas.

    El legado de Informe Semanal con Omayra Sánchez es un recordatorio eterno del poder del periodismo para transformar realidades y preservar la memoria colectiva, un compromiso que seguirá inspirando a generaciones de periodistas y espectadores.

    Paco Encinar

    @kinestubecine

    #Omayra #rtve #historia #viral #resistencia

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  • Stranger Things 5: La batalla final en Hawkins

    noviembre 1st, 2025

    El universo de Hawkins está listo para su colosal cierre. La esperada quinta y última temporada de Stranger Things se estrenará en Netflix en tres bloques, durante el último trimestre de 2025 y los primeros días de 2026, marcando el fin de una era televisiva cuyos ecos se han sentido mundialmente. Esta temporada, que transcurre en el otoño de 1987, promete entregarnos la batalla más épica contra el temible villano Vecna, un enemigo más fuerte y letal que cualquier otro enfrentado en la serie hasta ahora.

    El diseño de esta última etapa parte de una Hawkins militarizada y en alarma máxima, con calles patrulladas por soldados y una ciudad bajo cuarentena para contener el creciente caos. Grietas provenientes del siniestro Mundo del Revés siguen abriendo brechas en la realidad, dando paso a peligrosas criaturas como demodogs y demogorgons que amenazan con extender aún más la invasión oscura.

    Los hermanos Duffer, creadores de la serie, han recordado que este enfrentamiento será el más grande, y no se han escatimado recursos para ofrecer una temporada que combina acción, terror, e intensa emoción, con efectos visuales de última generación que sumergen al espectador en este desenlace memorable.

    Estreno escalonado que genera expectación

    Netflix ha anunciado que esta temporada final constará de ocho episodios, divididos de forma estratégica para mantener la atención e inmersión del público: cuatro capítulos estarán disponibles desde el 26 de noviembre, tres capítulos más llegarán el 25 de diciembre, y un capítulo final especialmente extenso concluirá la saga el 31 de diciembre, víspera de Año Nuevo.

    Esta división por bloques crea una experiencia en la que cada entrega eleva la tensión y expande la narrativa, permitiendo a los seguidores procesar cada fase de la batalla por Hawkins antes del dramático desenlace.

    Un fenómeno cultural global desde 2016

    Desde su irrupción en 2016, Stranger Things ha redefinido el paisaje del entretenimiento en la era del streaming. La serie combinó con maestría la aventura juvenil, el terror sobrenatural y una nostalgia ochentera cuidadosamente recreada, homenajeando a iconos como Steven Spielberg y Stephen King. El carisma de su reparto —de Eleven a Dustin, pasando por Steve Harrington— se convirtió en un fenómeno generacional.

    En sus primeras semanas, la serie fue la más vista en Netflix, acumulando más de 1.350 millones de horas reproducidas, a fecha reciente, y coronándose como la ficción en inglés más vista en la plataforma a lo largo de su trayectoria.

    Con una cosecha de más de setenta premios internacionales y numerosas nominaciones a los premios Emmy y Globos de Oro, Stranger Things no solo marcó récords de audiencia sino que también se inmortalizó en la cultura pop. Inspiró modas, videojuegos, cómics y colaboraciones comerciales, pasando a ser una referencia cultural definitiva para las nuevas generaciones.

    El alma detrás de la batalla final

    En esta temporada final, los creadores han insistido en que, aunque la acción y los efectos están en otro nivel, siguen priorizando la conexión emocional con los personajes. Ross Duffer señala que, a diferencia de temporadas anteriores, esta vez la historia comienza con caos absoluto, ya que los protagonistas perdieron la última batalla al final de la cuarta temporada, lo que añade una nueva dimensión de urgencia y drama.

    Shawn Levy, productor ejecutivo y director en esta temporada, ha resaltado que la emotividad es el corazón que mantiene latente la historia, aún en medio del horror y la acción más intensa, consolidando una vez más la compleja mezcla de sentimientos que ha hecho a la saga tan querida.

    La despedida que todos esperaban

    Con esta última temporada, Stranger Things se despide de su audiencia dejando un legado imborrable en la televisión contemporánea. La serie no solo representa un hito por su calidad narrativa y su éxito global, sino también por haber revivido la cultura ochentera con autenticidad y pasión.

    El cierre que se aproxima promete una mezcla de nostalgia, emoción, y acción épica que hará vibrar a sus millones de fans mientras se despiden de Hawkins y sus habitantes, recordando que, en el mundo de Stranger Things, la amistad y el coraje son las armas más poderosas contra la oscuridad.

    La cita con el final llega el 26 de noviembre de 2025, y nadie quiere perderse ni un solo detalle de esta última contienda, que marcará el fin de un fenómeno cultural de referencia en la era del streaming

    Paco Encinar

  • “El cometa que vino de fuera. 3I/ATLAS y el despertar de la humanidad a su reflejo cósmico”

    octubre 25th, 2025

    En el silencio del espacio profundo, un objeto avanza a más de sesenta kilómetros por segundo. No es un visitante habitual del sistema solar. El 3I/ATLAS, detectado el 1 de julio de 2025 por el telescopio de sondeo ATLAS en Chile, se ha convertido en algo más que un fenómeno astronómico: es un espejo donde los humanos proyectan sus miedos, esperanzas y fantasías sobre la vida extraterrestre.​

    El visitante interestelar

    Los astrónomos confirmaron que se trata del tercer cuerpo interestelar jamás observado tras ‘Oumuamua y 2I/Borisov. Su paso más cercano al Sol se producirá el 29 de octubre de 2025, a 1,36 unidades astronómicas, es decir, unos 203 millones de kilómetros. Desde su descubrimiento, el cometa ha mostrado un comportamiento errático: su cola incluso cambió de dirección, un fenómeno que descolocó a los científicos.​
    La NASA insiste en que no representa ninguna amenaza para la Tierra, aunque su enorme masa —33.000 millones de toneladas— impone respeto. Los observatorios del mundo entero están conectados por una especie de fiebre cósmica que recuerda a los grandes momentos de la exploración espacial, pero también a los augurios de la ciencia ficción.​

    El astrofísico Avi Loeb, desde Harvard, ha sido uno de los más mediáticos. Ha sugerido que el objeto podría ser una sonda alienígena, acaso una máquina exploradora no humana. Con su habitual ironía, recomendó “coger vacaciones antes del 29 de octubre”. Sus declaraciones avivaron una conversación que ya hervía en redes sociales, podcasts y foros de todo el planeta.​​

    La apertura de los gobiernos y los medios

    El segundo semestre de 2025 pasará a la historia como el de la transparencia oficial sobre el fenómeno OVNI. Desde Washington hasta Bruselas, pasando por México y Madrid, los gobiernos han dejado de reírse del tema. La administración de Donald Trump, reelegido en enero, ha impulsado audiencias públicas con exoficiales del Pentágono y de inteligencia para debatir los llamados “Fenómenos Aéreos No Identificados” (UAP), incluso prometiendo desclasificar imágenes hasta ahora secretas.​​

    En paralelo, el estreno del documental “La era de la divulgación”, anunciado para noviembre, ha sacudido el tablero político. Reúne testimonios de 34 miembros de gobiernos y agencias, entre ellos Marco Rubio, quien afirma haber visto “evidencias de naves y seres no humanos”. La producción, elegible para el Óscar, se presenta como un alegato contra ochenta años de encubrimientos.​

    Este fenómeno mediático ha alcanzado proporciones inéditas: los informativos antes escépticos ahora abren sus portadas con teorías sobre 3I/ATLAS, mientras los científicos piden calma y método. En redes, hashtags como #Atlas3I y #Desclasificación2025 son tendencia. La humanidad se asoma, al menos discursivamente, a la posibilidad de no estar sola.

    El eterno dilema: ¿aliados o invasores?

    Cada generación proyecta su ansiedad en los visitantes del espacio. En los años 50, en pleno miedo nuclear, las películas mostraban razas hostiles que destruían ciudades con rayos verdes. En los 70, Steven Spielberg cambió el tono con Encuentros en la tercera fase, donde los extraterrestres traían luz, armonía y melodías universales. Dos décadas después, Tim Burton retomó la ironía en Mars Attacks!, con alienígenas grotescos que exterminaban por diversión.

    El debate vuelve a latir con el paso de 3I/ATLAS. ¿Y si los visitantes no fueran enemigos? ¿Y si su mensaje no se midiera en lenguaje humano? Algunos filósofos sugieren que el verdadero encuentro no sería entre especies, sino entre formas de conciencia. “Si la inteligencia no humana existe”, escribió el astrobiólogo Jason Wright, “no se comportará como nosotros ni pensará como nosotros; quizá no entienda la violencia o la paz como categorías esenciales”.

    En foros de divulgación, la polémica adopta tonos cinematográficos. Los optimistas sueñan con un contacto “a lo Spielberg”, lleno de curiosidad y cooperación científica. Los fatalistas invocan el escenario “a lo Mars Attacks”, donde el poder tecnológico aplasta la ingenuidad humana. De algún modo, ambos bandos reflejan la dualidad de nuestro tiempo: la fe en el progreso y el temor al colapso.​

    El nuevo imaginario colectivo

    La fascinación por lo alienígena no solo ocurre en los telescopios. Lo hace también en los trending topics y en los despachos de poder. Editoriales, pódcast y series documentales exploran un tema antes ridiculizado. La mezcla de IA generativa, astronomía y cultura pop ha dado lugar a una narrativa global donde lo posible y lo legendario se confunden.

    La NASA y la ESA han manejado la comunicación con cautela, evitando alimentar conspiraciones. Pero su tono es menos tajante que antes: admiten que el universo podría albergar formas de vida microbianas o avanzadas, y que la investigación debe continuar. En cambio, las agencias militares hablan sin tapujos de “fenómenos aéreos no identificados”, un término más neutral y diplomático. El espacio exterior deja de ser un abismo y empieza a parecer una región compartida.​

    En América Latina, los canales generalistas han descubierto un filón de audiencia con ciclos sobre extraterrestres, basándose en los informes de inteligencia estadounidenses. En España, los programas de tertulia nocturna ya combinan los datos de la NASA con teorías sobre visitas antiguas o contactos telepáticos. Lo cósmico ha entrado en la sobremesa.

    Epílogo: el espejo de los cielos

    El 3I/ATLAS atravesará el perihelio el 29 de octubre, brillando en el firmamento antes de perderse para siempre. Tras él quedará una humanidad que lo miró fascinada y temerosa. Tal vez no haya invasiones ni mensajes ocultos, pero sí una verdad reveladora: nada une tanto a los seres humanos como mirar hacia arriba y preguntarse qué hay más allá.

    Quizá, como en Encuentros en la tercera fase, lo importante no sea si los otros vienen en son de paz o de guerra, sino si nosotros estamos preparados para reconocerlos como reflejo de lo que somos: criaturas que aún buscan su lugar en el universo.

    Paco Encinar

    @kinestubecine

    #bluebeam #bluebeamproject #proyectobluebeam #ovnis #ufo #alien #extraterrestres #ai #inteligenciaartificial #ia #cine #ciencia #pacoencinar #conspiracion

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  • «It: Bienvenidos a Derry» – Una nueva mirada al terror en la ciudad maldita

    octubre 25th, 2025

    El 26 de octubre de 2025, justo a tiempo para la temporada de Halloween, HBO y HBO Max estrenarán «It: Bienvenidos a Derry», una serie que promete revitalizar y expandir el mitológico universo de Stephen King. Esta precuela retrata un capítulo nunca antes explorado de la historia de Derry, la ciudad ficticia de Maine donde nace el mal encarnado en Pennywise, el temible payaso demoníaco que ha aterrorizado a generaciones.

    Mientras las películas de 2017 y 2019 nos mostraron el enfrentamiento directo con Pennywise por parte del Club de los Perdedores, esta nueva producción se adentra en 1962, mucho antes de que ellos fueran siquiera conscientes del peligro. Aquí, la atmósfera está cargada de tensión social, con conflictos raciales y un miedo latente que acecha las calles, un miedo agudizado por la desaparición de una niña poco después de que una familia afroamericana se establezca en la ciudad.


    Una trama que mezcla terror y realidad social

    La serie no solo cuenta con sustos ni con la amenaza sobrenatural clásica. En «Bienvenidos a Derry», el terror se amalgama con la historia real de discriminación de la época: la trama gira en torno a eventos que reflejan tensiones raciales, como el incendio del club nocturno Black Spot, un trágico suceso que terminó con la vida de varios miembros de la comunidad afroamericana, y que se convierte en uno de los pilares de esta primera temporada.

    Además, la serie se ubica en medio del ambiente de la Guerra Fría, con un Derry que oculta en sus entrañas secretos oscuros y que parece estar marcado por una maldición que se repite cada 27 años, coincidiendo con el resurgimiento de Pennywise. Este ciclo de terror y destrucción, plagado por desapariciones y tragedias inexplicables, se revela aquí con un fondo que va más allá del horror paranormal, tocando fibras históricas y sociales de aquellos tiempos.


    Direcciones de Andy y Barbara Muschietti: continuidad terrorífica garantizada

    La presencia de Andy Muschietti, director de las exitosas películas «It» y «It: Capítulo Dos», asegura la continuidad estética y narrativa que los fans ansiaban. Muschietti dirige los cuatro primeros episodios, acompañando su visión con la coproducción y guion de Jason Fuchs y Barbara Muschietti, consolidando un tono oscuro, inquietante y visualmente desafiante.

    La serie recurre a una atmósfera opresiva donde el miedo no se muestra solo con sustos repentinos, sino que se construye pausadamente. Ambientada en escenarios lluviosos, niebla pesada, y casas que parecen susurrar historias, la ciudad de Derry se convierte en un personaje más, un lugar donde el mal acecha en las sombras y bajo las calles que esconden a la horripilante criatura.


    El elenco: rostros nuevos y la eterna amenaza de Pennywise

    Uno de los grandes atractivos de la serie es el regreso de Bill Skarsgård en su emblemático papel de Pennywise. Aunque la premisa se centra en la época previa a la saga del Club de los Perdedores, la presencia del payaso es esencial y promete entregarnos una versión renovada, en algunos momentos aún más aterradora, incluso presentando una nueva encarnación bestial llamada «Skeleton Man».

    Al lado de Skarsgård, el reparto está compuesto por actores que dan vida a personajes clave en esta nueva etapa de Derry: Taylour Paige interpreta a Charlotte Hanlon, Jovan Adepo a Leroy Hanlon, y Chris Chalk, James Remar, Madeleine Stowe, Stephen Rider y Rudy Mancuso completan un plantel diverso que equilibra las tensiones y dramas familiares con el horror creciente.


    Planes de tres temporadas y la visión integral del «Kingverso»

    Andy Muschietti anunció que «It: Bienvenidos a Derry» forma parte de un proyecto mucho más amplio, con una planificación para tres temporadas que explorarán distintos momentos claves en la historia de Derry: la primera temporada se sitúa en 1962 y las siguientes están ambientadas en 1935 y 1908. Esta elección cronológica respeta el lore de Stephen King sobre el ciclo de terror de 27 años que marca el regreso de Pennywise.

    Cada temporada abordará eventos catastróficos que preceden la aparición del payaso, como la masacre de la banda Bradley en 1935 y la explosión de una fundición en 1908. Esta estructura promete un desarrollo narrativo profundo, que no solo ampliará el universo de la saga, sino que abordará temas como el racismo, el miedo colectivo y la corrupción oculta en un pueblo condenado.


    Expectativas y repercusiones culturales

    La anticipación que genera la serie está justificada por la calidad probada de sus creadores y una fascinación cultural aún latente por el monstruo de Derry. Pennywise ha trascendido las páginas y pantallas para convertirse en un icono del terror moderno, y esta serie busca no solo asustar sino también ofrecer un relato que dialoga con problemáticas reales, añadiendo una capa de reflexión social nunca antes explorada con tanta profundidad en adaptaciones anteriores.

    Además, su estreno justo en Halloween la sitúa en el calendario como uno de los eventos más esperados del año en material de terror y género fantástico, renovando el miedo con una propuesta que toca tanto lo sobrenatural como lo terrenal, con un guion que combina sustancia y sustos con maestría.

    Paco Encinar

  • Frankenstein: La obra más personal y oscura de Guillermo del Toro llega para reinventar un clásico

    octubre 19th, 2025

    Hace más de dos siglos, Mary Shelley dio luz a una de las historias más emblemáticas y temidas del imaginario popular: Frankenstein. Ahora, en 2025, el maestro del cine gótico contemporáneo, Guillermo del Toro, retoma esta icónica historia con una sensibilidad y un enfoque completamente renovados que no sólo busca asustar, sino también conmover profundamente. La nueva versión de Frankenstein es una obra que tiñe de melancolía y humanidad a un relato tradicionalmente asociado al terror, haciendo que el monstruo y su creador se sientan más cercanos y trágicamente reales que nunca.

    Este filme, que se estrenó en el Festival de Venecia y espera su llegada global a Netflix, se presenta como un alegato visual y emocional sobre la soledad, la marginalidad, y las relaciones rotas que habitan tanto en la ciencia como en el corazón humano. Con una atmósfera decimonónica cuidadosamente reconstruida y un elaborado diseño de producción que remite al horror gótico clásico, Guillermo del Toro no solo adapta la novela de Shelley, sino que la reinterpreta a su manera — intensa, poética y personal.

    Una visión gótica y emocionalmente compleja

    La película nos sitúa en la Europa del Este del siglo XIX, un escenario oscuro y sombrío donde Víctor Frankenstein, interpretado magistralmente por Oscar Isaac, es un científico brillante pero con una obsesión peligrosa. Del Toro lo retrata como un hombre dividido entre la arrogancia de sus logros y la fragilidad de sus emociones internas, una dualidad que lo convierte en un personaje lleno de matices y contradicciones. Frente a él está la criatura de Frankenstein, encarnada por Jacob Elordi, quien nos ofrece una interpretación llena de dolor y humanidad. Esta criatura no es un monstruo para miedo, sino una figura trágica que lucha por encontrar su lugar en un mundo que lo rechaza.

    Lo que distingue a esta adaptación es el enfoque puesto en las relaciones entre los personajes, que van más allá del clásico enfrentamiento creador-creación. Guillermo del Toro convierte a Frankenstein en una historia de amor paternal y familiar compleja, donde el proceso de aprender a ser padre y humano emerge como el eje central. Esta mirada íntima y vulnerable, más que las típicas escenas de horror, otorga una profundidad inusitada y conmovedora a la película.

    Un despliegue visual y sonoro de excelencia

    Como es habitual en las obras de Guillermo del Toro, la estética y el diseño visual juegan un papel fundamental. La atmósfera gótica cargada de detalles expresionistas y el uso de una paleta oscura enriquecen la narrativa. La dirección de fotografía de Dan Laustsen captura la belleza en la decadencia y el terror en lo melancólico, creando imágenes que parecen cuadros vivos.

    Igualmente destacable es la banda sonora compuesta por Alexandre Desplat, que acompaña como un latido constante el viaje emocional de los personajes, otorgando a cada escena una carga sentimental que hace aún más profunda la experiencia. Desde los susurros de las sombras hasta los intensos momentos de confrontación, la música se vuelve otro personaje más en esta tragedia.

    Reacciones y legado

    La crítica ha acogido Frankenstein de Guillermo del Toro con entusiasmo, destacando la valentía del cineasta en crear una adaptación que es a la vez literaria y cinematográfica, moderna y respetuosa con el material original. Fue nominada al León de Oro en Venecia y recibió elogios por su audaz mezcla de terror, drama y poesía visual.

    El filme se siente como una obra de amor hacia un monstruo olvidado y malinterpretado, una metáfora sobre los marginados y el poder de la creación humana. Guillermo del Toro mismo ha confesado que esta es la película más personal de su carrera, un proyecto que ha seguido con devoción desde su juventud y que representa una metáfora de su propia experiencia vital, con las pérdidas, los amores y las obsesiones que han marcado su camino.

    Frankenstein no es simplemente otra película de terror. Es un relato que interpela sobre lo humano, lo monstruoso y las fronteras que separan ambos estados. Guillermo del Toro ha creado un universo donde la oscuridad se ilumina con sentimiento y donde el monstruo ya no es solo un ente de horror, sino un símbolo de nuestra propia fragilidad.

    Con una puesta en escena impecable, interpretaciones memorables y una narrativa que privilegia el alma humana sobre el espectáculo gore, esta película se presenta como una obra imprescindible para amantes del cine, de la literatura clásica y cualquier aficionado a las historias con corazón.

    Este Frankenstein es, sin duda, un legado cinematográfico que invita a reflexionar sobre qué define realmente a un monstruo y hasta dónde puede llegar la redención a través del amor y la comprensión.

    Paco Encinar

  • «Diane Keaton nos ha dejado: adiós a una leyenda que iluminó el cine con su talento y autenticidad»

    octubre 11th, 2025

    Diane Keaton ha fallecido a los 79 años, dejando un vacío irreparable en el mundo del cine. Con una carrera que abarcó más de cinco décadas, esta actriz emblemática nos ha dejado una huella imborrable gracias a su talento, versatilidad y carisma. Ha fallecido en plena vigencia artística, consolidando un legado que trasciende generaciones y estilos.

    Su partida ha sido lamentada por colegas, críticos y fanáticos alrededor del mundo, recordándola no solo por sus papeles icónicos, sino por la influencia cultural y estilística que ha impartido desde los años 70. Diane Keaton no solo ha fallecido como actriz, sino como un símbolo de autenticidad y rebeldía creativa, que supo combinar humor, sensibilidad y un estilo propio inconfundible.


    De sus primeros pasos a la cúspide del estrellato: una carrera inolvidable

    Nacida como Diane Hall el 5 de enero de 1946 en Los Ángeles, Keaton nos ha dejado un recorrido actoral que comenzó en el teatro con obras como Hair y Play It Again, Sam, esta última escrita por Woody Allen, con quien estableció una relación artística vital. Adoptó el apellido Keaton, que provenía de su madre, para diferenciarse en la industria.

    Su salto al cine lo marcó El padrino (1972), donde interpretó a Kay Adams-Corleone, papel que nos dejó una actuación memorable y que repitió en las secuelas. Sin embargo, fue con Annie Hall (1977) que dio un salto cualitativo en su carrera, un filme que la marcó para siempre y por el que ha ganado el Óscar a Mejor Actriz. Su estilo andrógino y casual en esta película fue imitado por toda una generación, haciendo de ella un ícono de la moda.

    A lo largo de los años, Keaton nos ha dejado otros grandes papeles en películas como Reds (1981), por la que obtuvo una nominación al Óscar, La habitación de Marvin (1996), Baby Boom (1987), El club de las primeras esposas (1996) y Cuando menos te lo esperas (2003), demostrando una capacidad singular para adaptarse a distintos géneros y registros.


    La vida personal que Diane Keaton nos ha compartido y su compromiso social

    En lo personal, Diane Keaton nos ha dejado una vida de discreción y autenticidad. Mantuvo relaciones con figuras como Woody Allen y Warren Beatty, y adoptó dos hijos, priorizando la familia y su privacidad por encima del brillo mediático. Como personalidad, Keaton se destacó también por su activismo en la conservación de la arquitectura histórica de Los Ángeles y su defensa de una imagen natural y auténtica, rechazando la cirugía estética.

    Su pasión por la fotografía la llevó a publicar libros con sus imágenes, proyectando otro de sus talentos creativos fuera de la actuación. Así, Diane ha fallecido no solo como actriz, sino como un referente de compromiso cultural y defensa del patrimonio artístico.


    Premios y reconocimientos que refrendan su legado

    Diane Keaton nos ha dejado un palmarés brillante. Entre sus más de cincuenta años de carrera acumuló premios y nominaciones que reflejan la calidad y diversidad de su trabajo. Ha ganado el Óscar a Mejor Actriz por Annie Hall (1978) y obtuvo nominaciones por Reds y La habitación de Marvin.

    Además, ganó dos Globos de Oro y un BAFTA, y fue nominada a premios Emmy y Tony por su trabajo en televisión y teatro. En 2007 fue homenajeada en el Film Society of Lincoln Center Gala Tribute y en 2017 recibió el prestigioso AFI Life Achievement Award, reconocimiento a toda una vida dedicada al cine.

    Su influencia en la moda y la cultura popular también ha sido celebrada en numerosas retrospectivas y exposiciones, donde su estilo personal ha sido presentado como una inspiración para diseñadores y artistas.


    Una despedida que perdura: la huella eterna de Diane Keaton

    Aunque Diane Keaton ha fallecido, la perdurabilidad de su obra y su imagen nos permiten seguir disfrutando de su talento y su actitud. Su paso por la pantalla nos ha dejado personajes que aún resuenan en la memoria colectiva, con su humor, humanidad y fuerza femenina.

    La industria del cine y sus admiradores la recuerdan como una mujer que desafió convencionalismos, que imprimió autenticidad en cada papel y que nos ha dejado un mensaje de valentía y creatividad. Su fallecimiento nos invita a valorar más su legado y a celebrar su vida, que fue un verdadero testimonio de arte y pasión.

    Paco Encinar

  • «Tron: Ares»: Entre la nostalgia y la inteligencia artificial, ¿el eslabón perdido de la ciencia ficción digital?

    octubre 10th, 2025

    Hay franquicias que parecen condenadas a navegar entre la veneración y el olvido. Cuando Disney anunció la producción de “Tron: Ares”, tercera entrega de una saga marcada por la innovación visual más que por la aclamación crítica o el arrastre comercial, las reacciones oscilaron entre la euforia de los nostálgicos y el escepticismo de las nuevas generaciones.

    Un legado a la sombra del original

    En 1982, “Tron” cambió la percepción del cine al proponer un mundo digital habitado por programas conscientes, motos de luz y batallas informáticas que simbolizaban los primeros miedos a la inteligencia artificial. No era solo un film de aventuras tecnológicas: sus códigos cromáticos y música de Wendy Carlos fundaron una mitología capaz de inspirar a animadores, diseñadores y hackers por igual. Cuando “Tron: Legacy” (2010) reabrió la puerta del grid, la saga abrazó la música de Daft Punk y justificó su regreso con una actualización estética. Pero la crítica, salvo escasas excepciones, fue tibia: la narrativa nunca alcanzó la fuerza del despliegue visual, y el aura de culto no bastó para elevarla al panteón de la ciencia ficción.

    Con “Tron: Ares”, Disney opta por una secuela autónoma pero inevitablemente tributaria al pasado: los avances en CGI y la llegada de Jared Leto al reparto auguraban una revolución narrativa, mientras la premisa —por primera vez, un programa digital pisa la realidad física— prometía renovar el debate sobre los límites de la IA y la humanidad.

    Sinopsis y puesta en escena: del grid al mundo real

    Dirigida por Joachim Rønning (“Piratas del Caribe: La venganza de Salazar”), “Tron: Ares” nos presenta a Ares, un programa de inteligencia artificial de nueva generación interpretado por Jared Leto, que cruza la frontera entre lo digital y lo tangible con la misión de asegurar el “Permanence Code”, capaz de dar vida autónoma a los programas más allá de la red.

    En el reparto destacan Greta Lee como la ambiciosa CEO de ENCOM, Evan Peters en el rol del villano Julian Dillinger y Gillian Anderson como Elisabeth Dillinger, junto a otros nombres como Jeff Bridges —único hilo que conecta toda la trilogía— y Jodie Turner-Smith. Visualmente, “Tron: Ares” busca una modernización hipnótica: los escenarios volumétricos y las secuencias IMAX capitalizan el legado cromático de la saga, mientras la banda sonora de Trent Reznor y Atticus Ross otorga al conjunto una atmósfera entre distópica y emocional, sustituyendo los beats robóticos de Daft Punk por un minimalismo sintético de mayor carga dramática.

    Crítica: ¿espectáculo hueco o alegoría sobre la IA?

    La reacción de la crítica no ha tardado en polarizarse. Según el agregador Rotten Tomatoes, la película logra un 55% de aprobación, una cifra que perpetúa el signo dividido de la franquicia: lejos del entusiasmo general, ni su guion ni su propuesta argumental han logrado conquistar a la mayoría. Entre los puntos más cuestionados figura la tendencia a plantear —y no explotar— grandes dilemas: la cinta, a juicio de Hobby Consolas, termina “perdiendo la oportunidad” de diferenciarse temáticamente, conformándose con parafrasear arcos de “Terminator” o “Ghost in the Shell”, pero sin desarrollar su voz única.

    El guion, juzgado por algunos como “vacío” y “reciclado”, no consigue que los personajes trasciendan los estereotipos ni que la reflexión sobre la IA alcance el peso filosófico de obras como “Blade Runner”. Las grandes preguntas —¿puede una IA desear existir?, ¿es ético liberar a los programas del control humano?— se sugieren, pero rara vez se profundizan. Incluso en los instantes de mayor carga moral o existencial, la película opta por la acción y el espectáculo sobre el desarrollo introspectivo.

    Espectacularidad visual y ecos de nostalgia

    A nivel visual, “Tron: Ares” cumple —y a ratos excede— las expectativas. Las referencias al film de 1982 son a la vez guiños de complicidad y recordatorios de la imposibilidad de superar el original. Las motos de luz, los duelos de discos y las arquitecturas imposibles trasladan la experiencia al público de IMAX, donde el visionado se convierte en un espectáculo inmersivo; sin embargo, a juicio tanto de El Mundo como de otras cabeceras, la película termina reconociendo que su mayor virtud es reproducir, no innovar: “El original, queridos espectadores, era mucho mejor. Corran a verlo si no lo han visto o vuelvan a verlo”, asegura la crítica de Luis Martínez (El Mundo), que lamenta haber sentido una “bonita distracción” y poco más.

    El carisma de Jeff Bridges, la añoranza de una época de hackers y pioneros y cierta autocrítica nostálgica impregnan un metarrelato: “Tron: Ares” es en sí misma una máquina del tiempo, pero también una advertencia del riesgo que la industria corre cuando confía el futuro exclusivamente al peso de su pasado.

    Impacto cultural y futuro de la franquicia

    Una de las grandes preguntas tras el estreno de “Tron: Ares” es su significado en esta era de implementación masiva de inteligencia artificial —tanto en la industria como en la vida cotidiana—. Mientras filmes como “Dune” o “Everything Everywhere All at Once” han elevado la ambición filosófica o narrativa, la saga “Tron”, aún con su marca visual intacta, debe luchar por ofrecer un mensaje legible y actual.

    La apuesta de Disney con “Ares”, más allá de su posible rendimiento en taquilla, es revitalizar una propiedad intelectual históricamente subexplotada, lo que podría derivar en nuevos productos derivados, series y experiencias temáticas. Aunque la crítica no lo considera un éxito rotundo, la visibilidad de la marca y la expansión en parques temáticos como “Tron Lightcycle Run” aseguran que la saga mantenga su relevancia como icono visual y estético.

    “Tron: Ares” llega, entonces, como una obra que fascina por su acabado visual pero que se resiente en su capacidad narrativa y reflexión filosófica. Fiel a la tendencia de Disney por explotar franquicias con potencial nostálgico, la película confirma que la memoria cinéfila es, muchas veces, más poderosa que la innovación. Sin embargo, su estreno sirve también como termómetro de la fascinación contemporánea por la inteligencia artificial, los peligros del mundo digital y la búsqueda inacabada de humanidad en medio de la máquina.

    ¿Será suficiente para mantener viva la saga? A corto plazo, sí: la maquinaria mediática ya está en marcha y la experiencia audiovisual sigue siendo cautivadora. A largo plazo, el universo Tron necesitará mucho más que luz y nostalgia para sobrevivir a la era de las máquinas pensantes y los espectadores cada vez más críticos.

    Paco Encinar

  • Springsteen en la gran pantalla: Jeremy Allen White brilla en «Deliver Me From Nowhere»

    octubre 5th, 2025

    No era fácil llevar a Bruce Springsteen, «The Boss», a la gran pantalla. La leyenda del rock, con una carrera que abarca décadas y canciones que han marcado generaciones, exigía un retrato honesto y profundo. Esa valentía la ha demostrado «Springsteen: Deliver Me From Nowhere», la película biográfica que explora uno de los momentos más vulnerables y creativos del cantante. Jeremy Allen White, conocido por su trabajo en «Shameless», se transforma con maestría en Springsteen, construyendo un perfil íntimo y auténtico que ha conquistado a la crítica y al propio músico.

    Un enfoque diferente: El nacimiento de un clásico

    Muy lejos de la habitual narrativa épica típica de los biopics, esta película se sumerge en el año 1982, cuando Bruce Springsteen trabajaba en «Nebraska», un álbum grabado en la intimidad de su dormitorio con un grabador casero de cuatro pistas. Este disco representa un giro esencial en su carrera y en la música rock, donde el artista decidió apartarse del brillo comercial para mostrar una faceta mucho más oscura y personal.

    La historia arranca con ese contexto fresco. Una estrella joven bajo presión, enfrentándose a sus demonios personales y a la industria que lo ha encumbrado. En lugares modestos de Nueva Jersey, Springsteen se debate entre la fama y la necesidad de honestidad creativa. La película muestra escenas plausibles, grabaciones en solitario, y la atmósfera melancólica y cruda que rodeó la concepción de «Nebraska», permitiendo al espectador entender por qué este proyecto cambió el rumbo del rock y consolidó su leyenda.

    Jeremy Allen White: la encarnación de “The Boss”

    Si hay un punto sobre el que todos coinciden, es la actuación de Jeremy Allen White. Su compromiso no solo fue físico, sino vocal y emocional. Se internó en el universo de Springsteen con la precisión de un artesano: estudió sus movimientos, aprendió a tocar la guitarra replicando su estilo, e incluso escuchó durante horas las memorias en audio del cantante para captar su esencia.

    El resultado es una interpretación que va más allá de la imitación. Allen White encarna el nervio creativo y la crisis personal de ese joven Springsteen con una naturalidad que ha asombrado a expertos y fanáticos. El verdadero Bruce ha reconocido públicamente que Jeremy logró retratar «una versión mejorada de mí mismo», un halago que habla por sí solo.

    Reparto y dirección: un equipo a la altura

    Dirigida por Scott Cooper, la película adapta el libro «Deliver Me From Nowhere» de Warren Zanes con un guion que busca humanizar al ícono del rock sin caer en el mito. Además de Allen White, destacan Jeremy Strong como Jon Landau, el emblemático productor; Odessa Young como Faye, el interés amoroso clave; y Paul Walter Hauser en el papel de Mike Batlan, un íntimo de Springsteen.

    La puesta en escena es sobria, con una fotografía que respira la atmósfera de principios de los 80, en tonos oscuros que se acoplan perfectamente al que podría llamarse el “Bruce interno”. El montaje y la banda sonora, a cargo de Pamela Martin y Jeremiah Fraites, respectivamente, complementan con acierto esa sensación de intimidad.

    Entre el mito y el hombre: la vulnerabilidad en escena

    Lo que diferencia a «Deliver Me From Nowhere» no es sólo su enfoque artístico, sino su valentía al mostrar un Springsteen vulnerable, expuesto a sus batallas contra la salud mental y la incertidumbre artística. Se evita el típico biopic de grandes conciertos y éxitos, para centrarse en la soledad, las dudas y las luchas que enfrenta un creador.

    Las escenas que recrean la grabación casera del álbum son casi sagradas, y se intercala con momentos que reflejan su vida familiar y sus enfrentamientos personales, revelando aspectos casi inéditos para el público general. Así, el film consigue trascender la simple historia de un músico para convertirse en una reflexión sobre la fama, el arte y el precio de la autenticidad.

    Recepción y legado: una bienvenida cálida y prometedora

    Estrenada en festivales como Telluride, la película ha sido aclamada por la crítica especializada. Sobre todo por la capacidad de Jeremy Allen White para sostener el peso emocional y estético del filme. Se habla de ella como una de las mejores biopics musicales de los últimos tiempos, con un enfoque novedoso y renovador.

    Además, el propio Springsteen estuvo presente en varias premieres y ha expresado su admiración por la cinta y la actuación de Allen White. Se comenta que en una de las presentaciones en Nueva York, el artista sorprendió a su doble con un abrazo y hasta cantó para él después de la proyección.

    ¿Qué puede esperar el público?

    Para los fans de Bruce Springsteen, y para los amantes del buen cine, «Deliver Me From Nowhere» es una cita obligatoria. No es solamente un vistazo a la vida de un músico, sino una invitación a comprender las contradicciones profundas que hacen grande a un artista.

    La película se estrena oficialmente el 24 de octubre de 2025 en cines. Su éxito podría abrir la puerta a nuevas biopics musicales que apuesten por la introspección y la verdad artística frente al relato superficial de los biopics convencionales.

    Paco Encinar

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